La Lucha de Zafiro

Mi foto
Soy una mujer en plenitud madre de 3 hijas adultas, 2 nietecitas y un nietecito; tranquila, gozando de todo lo que la vida me da, que todavía es mucho.....

viernes, 21 de julio de 2017

""" Mi yo interno y yo """








Cuando se es  madre joven y luego no tan joven va una cometiendo el error más grande sin saberlo ni entenderlo sino por la preocupación  de la educación de los hijos.

Aunque luego nos pasamos hasta caer mal y es razonable. Unos hijos tienen la enorme comprensión, modo y entendimiento para ponernos en nuestro lugar y que reaccionemos, más otros no; es ahí cuando llegan a surgir distanciamientos, alejamientos para nosotras inexplicable, más cuando una ha enseñado que ante cualquier problema que surja hay que dar la cara ambas partes en conflicto; no solo salir corriendo sin ninguna explicación. Como decía mi madre....más vale una vez colorado, que muchas descoloridas.

Aquí lo único importante es que aunque parezca trillado, el amor que cualquier madre siente por sus hijos es para siempre y mientras vivamos en este mundo. Solo que no debemos asfixiarlos con nuestra presencia, creo llega a ser agotador para ellos.

El amor que sentimos por nuestros hijos estará siempre en nuestra Alma y corazón. Los veamos o no ahí estará resguardado su recorrer por nuestra sangre desde siempre.

También  siento y pienso que cuando somos madres de hijos ya mayores, como es mi caso, debemos comprender que son adultos, deben tener vidas completamente separadas sin ninguna intervención ni consejo de personas ancianas que ya están fuera de lugar y de época.


Debe existir el amor, comprensión y sobretodo Respeto...pero en ambas partes no solo de una.


Martha Gabriela de la Vega de Ávila.